La mente de William Burt Pope (1822-1903)

William Burt Pope (1822-1903) fue un gran teólogo Metodista Británico del siglo XIX. De hecho, estoy llegando a creer que fue el mayor teólogo doctrinal que jamás haya asumido la tarea de enseñar teología cristiana desde el punto de vista del movimiento de avivamiento Wesleyano. Hace unos meses encontré su Compendio de Teología Cristiana en 3 volúmenes a la venta en una librería de segunda mano a buen precio. Hace tiempo que soy consciente de que Pope es uno de los pensadores más reputados de la familia Arminiana, así que cogí los viejos y estropeados libros y empecé a hojear las 1.500 páginas para ver qué contenía la enseñanza de este colega.

Lo que William Burt Pope hacía era enseñar la doctrina de una manera seria. Su comprensión del panorama general de la teología cristiana hizo que la cabeza me diera vueltas antes de que me adentrara en el primer volumen. De hecho, desde la primera página, Pope advierte a sus lectores de la dignidad y santidad del estudio de la teología: «Es A DEO, DE DEO, IN DEUM: de Dios en su origen, relativa a Dios en su sustancia, y conduce a Dios en todos sus asuntos». Con un significado mucho más que etimológico, Pope declara de la teología «Su NOMBRE está en ella».

De ahí que cada rama de esta ciencia sea sagrada. Es un templo que está lleno de la presencia de Dios. De su santuario oculto, en el que no puede entrar ningún sumo sacerdote tomado de entre los hombres, emana una luz que no deja ninguna parte oscura, excepto donde está oscurecida por exceso de gloria. Por lo tanto, todos los estudiantes aptos son adoradores además de estudiantes. … El recuerdo de esto debe ejercer su influencia sobre nuestro espíritu y temperamento en todos nuestros estudios. ¿Quién subirá al monte del Señor, o quién estará en su lugar santo? El que tenga las manos limpias y el corazón puro.

Pope es tan bueno exponiendo las grandes ideas principales del cristianismo que es difícil resumir lo que es distintivo de su teología. Thomas Langford, en su libro Practical Divinity, se arriesga a hacer este resumen:

«La idea central en el pensamiento de Pope era la de la gracia divina efectuada en la vida humana por el Espíritu Santo».

Si eso suena a «mero cristianismo» más que a una escuela de pensamiento identificable, Pope no se sentiría molesto por esa caracterización. Intentaba desempeñar el cargo de profesor de teología, transmitiendo lo que la Iglesia siempre ha enseñado; y quería que su obra fuera juzgada con preguntas como: ¿Es clara y memorable? ¿Lleva a los lectores a una comprensión más profunda de las Escrituras? ¿Es una reafirmación fiel de la gran tradición del pensamiento cristiano? ¿Dedica el número adecuado de páginas a las cosas más importantes, colocando las menos importantes en lugares secundarios?

He aprendido mucho del Compendio de William Burt Pope este verano, y lo citaré de vez en cuando aquí. Pope tomó muchas de las mismas decisiones que yo he tomado en mis propias cavilaciones teológicas sobre lo que hay que enfatizar para sacar a la luz las largas y claras líneas de una teología cristiana consistentemente evangélica. Parte de mi entusiasmo por su obra proviene del hecho de que a menudo corrobora mi propio trabajo, y me anima a pensar que estoy en el camino correcto. Sin embargo, no encuentro sus argumentos persuasivos en todas las áreas, y no estoy seguro de entender lo que pretende cuando hace cosas como atacar la idea de la «gracia común» como una idea subcristiana y quiere sustituirla por la gracia preveniente. Pero con William Burt Pope, las cosas principales son siempre las cosas claras, y se esfuerza por asegurar que las cosas claras sigan siendo las principales.

Langford dice de Pope que no había mucho en su teología que no pudiera encontrarse ya en Wesley o en los teólogos Metodistas Clarke y Watson. «La cualidad distintiva de los escritos de Pope residía en su estilo de expresión, su lucidez y su exhaustividad». Si Pope es tan grande como creo, ¿por qué su fama ha caído tan precipitadamente? ¿Por qué se le descuida y se le deja de leer? Sospecho que fue un teólogo demasiado bueno para la época en que nació. Produjo una teología Cristiana Metodista seria en una época en la que el movimiento Metodista intentaba encontrar una forma de ser menos serio y menos cristiano. Langford plantea la hipótesis de que una de las razones del eclipse de la obra de Pope es que éste encontró su voz a mediados del siglo XIX, pero publicó a finales del mismo. Las cosas habían cambiado: El Darwinismo había aparecido en esa época, y muchos teólogos se convencieron de que el Cistianismo debía replantearse dentro de un marco completamente evolutivo. La marea de la crítica histórica de la Biblia crecía rápidamente durante esas décadas, y de nuevo la generación más joven estaba segura de que la teología responsable tenía que tener en cuenta los resultados seguros de los últimos críticos. Pope, por las razones que fuesen, declinó serenamente la invitación a participar en el pánico y en la contienda que animaba gran parte de la vida intelectual victoriana. «Su posición se formó antes de la década de 1860, el período crítico para muchas de las cuestiones, y aunque el Compendio se publicó en 1875-1876, no fue receptivo a estas nuevas corrientes. Católico en su rango de sensibilidad a las posiciones Cristianas tradicionales, Pope era poco conciliador con los desarrollos contemporáneos…» Puede que no tuviera ni idea y estuviera fuera de onda. O puede que haya tomado la medida de estos nuevos desarrollos y haya decidido que simplemente no se imponen a la consideración de un teólogo de la misma manera que las grandes doctrinas centrales: Trinidad, encarnación, expiación.

Lo que me he estado preguntando al leer a Pope es,

¿cómo se formó esta mente teológica? ¿Cómo produjo una teología Metodista más centrada y segura de sí misma que el movimiento en rápida decadencia del que hablaba? ¿Cómo se reconectó con el ímpetu original del renacimiento Wesleyano, cómo lo situó con tanta seguridad en la gran tradición Cristiana, y lo remontó todo a la Biblia con un poder tan iluminador?

Hay un buen relato de su carrera en un viejo libro titulado Methodist Worthies (disponible en Inglés en Google Books), y aquí están algunos de los momentos clave de su formación teológica.

1822: Nace en Nueva Escocia. Ese mismo año, su familia se traslada a las Antillas como misioneros.

1826: La familia regresa a Inglaterra, William recibe educación clásica

1841: Instituto teológico de Hoxton, estudia con John Hannah. Pope editará más tarde las conferencias teológicas de Hannah para su publicación, un acto de aprendizaje leal y de generosidad académica.

1846: Publica una traducción del comentario de Haupt sobre Primera de Juan. Pope estaba convencido de que las epístolas de Juan eran una especie de resumen y punto culminante de la revelación bíblica.

1854: Publica una traducción de las Palabras del Señor Jesús de Rudolf Stier, un comentario erudito y saturado. Stier presta mucha atención a cada palabra, pero piensa en grandes cosas mientras lo hace. Se trata de una interpretación teológica de la Escritura con un alto nivel de rigor exegético.

1859: Publica una traducción del comentario de Ebrard sobre Primera de Juan.

1863: Publica una traducción de las Confesiones de la Cristiandad del Dr. George Winer, un estudio de la teología confesional en las diferentes ramas de las iglesias o denominaciones Cristianas. Este libro es una pieza notable de erudición que compara y contrasta una amplia gama de posiciones teológicas.

1867: Muere John Hannah, Pope asume la cátedra de teología en el Didsbury College.

1869: Publica «Discursos sobre el Reino y el Reinado de Cristo».

1871: Publica «Discurso sobre la persona de Cristo».

1875: Publica «Compendio de Teología Cristiana», que es un resumen analítico de un curso de estudio teológico, bíblico, dogmático e histórico. «Se despertó un espíritu de investigación; era evidente que había surgido una mente maestra en el mundo teológico, con un firme conocimiento del tema en cuestión», señala Methodist Worthies.

1880: Publica «Discursos sobre el Señorío del Redentor Encarnado».

1884: Publica «A Higher Catechism of Theology», una notable obra que condensa su comprensión sistemática de la teología en unas 300 páginas en formato de preguntas y respuestas. Más sobre este libro en próximamente.

Fred Sanders
+ Artículos del Autor

Desde 1999, Fred ha enseñado en el Torrey Honors College, un programa de pregrado en los grandes libros, en la Universidad de Biola. Fred ha escrito varios libros y artículos; sus libros más importantes son The Deep Things of God: How the Trinity Changes Everything (Crossway, 2010); The Triune God (Zondervan, 2016); y Fountain of Salvation: Trinidad y Soteriología (Eerdmans, 2021).